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Xipe Tótec – Thomas Glassford (2010)
La Plaza de las tres culturas, en Tlatelolco, es otro lugar en la Ciudad de México que alberga a su alrededor siglos de historia de arquitectura; de lo prehispánico y colonial, a lo moderno. Siempre me ha parecido fascinante el contraste entre las ruinas mexicas, los templos barrocos y el moderno e icónico conjunto urbano. En el 2010 me emocionó ver este contraste enriquecido con un elemento contemporáneo, la instalación lumínica que cubre la Torre de Tlatelolco.
La torre diseñada por el Arq. Pedro Ramírez Vázquez albergó la Secretaria de Relaciones Exteriores desde 1966 hasta 2005, cuando fue ocupada por el Centro Cultural Universitario, de la UNAM; este cambio de uso inspiró al artista Thomas Glassford a realizar Xipe Tótec, la obra que ilumina al edificio todas las noches, lo convierte en un “faro” y referencia en la inmensidad de la ciudad.
Xipe Tótec, es el dios azteca de los sacrificios y la fertilidad que, según el mito, se quitó la piel para alimentar a la humanidad. La instalación de diodos rojos y azules que envuelven las cuatro fachadas del edificio, es esa piel; una red que representa también la sangre derramada en ese lugar al pasar del tiempo. Es un memorial (de 1968) y el punto de transición a una vida nueva, y a la contemporaneidad.
Y claro, es un ejercicio más afortunado y querido, que la polémica y odiosa Estela de luz.

Xipe Tótec – Thomas Glassford (2010)

La Plaza de las tres culturas, en Tlatelolco, es otro lugar en la Ciudad de México que alberga a su alrededor siglos de historia de arquitectura; de lo prehispánico y colonial, a lo moderno. Siempre me ha parecido fascinante el contraste entre las ruinas mexicas, los templos barrocos y el moderno e icónico conjunto urbano. En el 2010 me emocionó ver este contraste enriquecido con un elemento contemporáneo, la instalación lumínica que cubre la Torre de Tlatelolco.

La torre diseñada por el Arq. Pedro Ramírez Vázquez albergó la Secretaria de Relaciones Exteriores desde 1966 hasta 2005, cuando fue ocupada por el Centro Cultural Universitario, de la UNAM; este cambio de uso inspiró al artista Thomas Glassford a realizar Xipe Tótec, la obra que ilumina al edificio todas las noches, lo convierte en un “faro” y referencia en la inmensidad de la ciudad.

Xipe Tótec, es el dios azteca de los sacrificios y la fertilidad que, según el mito, se quitó la piel para alimentar a la humanidad. La instalación de diodos rojos y azules que envuelven las cuatro fachadas del edificio, es esa piel; una red que representa también la sangre derramada en ese lugar al pasar del tiempo. Es un memorial (de 1968) y el punto de transición a una vida nueva, y a la contemporaneidad.

Y claro, es un ejercicio más afortunado y querido, que la polémica y odiosa Estela de luz.

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